Docente: VÍCTOR MONTIEL CORTÉS

          Aunque a la cibernética se le considera como una ciencia nueva, en realidad el término no lo es; el término cibernética deriva del griego “Kibernetics” que significa timonel.

          Platón utilizó la palabra para denominar el arte de navegar y de administrar provincias; Ampere lo utilizó junto con la palabra “política” para denominar a la ciencia sobre los derechos de los pueblos, y Norbert Wiener la definió como “el estudio comparativo del control y la comunicación en el animal y la máquina”.

          En el año de 1943, en Princenton, Estados Unidos de Norteamérica, Norbert Wiener, célebre matemático, logró reunir a un grupo de neurofisiólogos, ingenieros en comunicaciones, ingenieros en electrónica y especialistas en computación, para un seminario extraoficial en el que, los participantes eran especialistas de materias tan disímbolas que algunos no se conocían entre sí.

          En estas reuniones los presentes se mostraron sorprendidos al descubrir que hablaban un mismo idioma científico, aunque su vocabulario, por supuesto, contenía los términos específicos de cada disciplina; fue en estas reuniones donde se aceptaron términos tan comunes en la actualidad, tales como la palabra “memoria”, que generalizaba a los distintos métodos biológicos y tecnológicos de conservar la información; ahí mismo, el término “retroalimentación” se aceptó para ser usado en los sistemas biológicos y los presentes convinieron en denominar a la mínima cantidad de información con la palabra “bit”.

        Poco después de esta reunión Wiener escribió: “Considero que el encuentro de Princenton dio vida a la nueva ciencia, es decir, a la cibernética”. De esta manera, Wiener, según muchos, llegó a ser el fundador de la nueva ciencia.

          Sin embargo, la reunión de la que hemos hablado no fue la primera ni la última, en años anteriores se habían llevado a cabo otras reuniones en las que habían participado especialistas de renombre, tales como el doctor Arturo Rosenblueth, neurofisiólogo de nacionalidad mexicana y el doctor Manuel Sandoval Vallarta, destacado profesor de física, también mexicano; desafortunadamente en las reuniones de Princenton estos científicos no pudieron estar presentes, pues habían regresado a su país.

          Wiener vino a México en 1945 y 1946 invitado por el doctor Ignacio Chávez, que en esa época era director del Instituto Nacional de Cardiología de México, y por el doctor Arturo Rosenblueth, responsable del laboratorio de fisiología de ese instituto. Wiener y Rosenblueth decidieron continuar los trabajos que habían iniciado en Estados Unidos de Norteamérica; resultado de estas sesiones de trabajo, fueron varios artículos sobre la filosofía de la ciencia y la cibernética.

          Wiener nos indica que algunas de sus investigaciones están ligadas con los experimentos de Iván Petrovich Pavlov; esencialmente se refiere a éste, cuando habla sobre el carácter similar de los funcionamientos de las máquinas computadoras y del sistema nervioso de un organismo vivo.

          Tal como ha señalado Wiener, los trabajos neurofisiológicos que realizó junto con Arturo Rosenblueth, desempeñaron un papel de primera importancia en el establecimiento de aquellos puntos de vista que lo condujeron a la formulación de las concepciones cibernéticas.

          En muy poco tiempo la cibernética obtuvo la aceptación de los científicos del mundo entero; así, en Inglaterra el doctor W. Gray Walter construyó modelos mecánicos de organismos biológicos, sus llamadas “tortugas” o “machins speculatrix”; construyó además la primera analogía electrónica de un reflejo condicionado, llamándole CORA (Conditioned Reflex Analoge).

          Hacia fines de 1948, el doctor Ross Ashby, conocido científico inglés, publicó un artículo, en él, el doctor W. Ross Ashby, destacado científico inglés, publicó un artículo en el que describía un aparato eléctrico producto de sus investigaciones, al que llamó “Homeostato”, destinado específicamente a imitar ciertas características del comportamiento del sistema nervioso de un animal.

          Muchos han sido los científicos que contribuyeron a que la cibernética se fundamentara como ciencia, habiéndose desarrollado de tal manera que ha sido necesarios ramificarla; una de sus principales ramas la constituye la “biónica”, la cual tiene su origen a partir de la cibernética y  la biología, yl fue considerada oficialmente como ciencia en Dayton, Ohio, Estados Unidos de Norteamérica a partir de 1960 en lo que fue el primer Simposium de Biónica. La biónica ha sido definida como “la ciencia que estudia los sistemas y los procesos biológicos, para aplicar los conocimientos adquiridos, en el desarrollo de la técnica.

           Recordando el seminario de Princenton organizado por Norbert Wiener,  en donde científicos de diferentes ramas del conocimiento, descubrieron sus coincidencias, podemos decir que, la biónica coloca los cimientos de un idioma común, en el que biólogos e ingenieros podrán entenderse fácilmente.